Vacaciones, el anhelo tangible
Noviembre 30, 2007
Doy mil gracias a Dios porque por fin he salido a disfrutar de mis vacaciones, más que merecidas por tanto esfuerzo y cansancio juntos.
Grandes éxitos conseguí en lo académico: Mantuve el promedio alto en la universidad en este segundo semestre, lo que me conlleva a ser becado de nuevo. Me catalogan muchos de mis profesores y de mis compañeros como uno de los mejores, Gloria al Señor por ello.
Aprendí demasiado de mí, de mis compañeros y me llevo un buen recuerdo de muchos de ellos puesto que no los veré (es lo más posible) por el cambio de jornada que he solicitado.
El diseño gráfico se afianza como mi pasión y plan de vida en cuanto a lo profesional. Grandes satisfacciones, gigantescas diría yo, me ha dejado lo logrado con esfuerzo, dedicación, calidad, talento y transparencia en este tiempo. Sé muy bien que sin el aliento del cielo y en mis propias fuerzas nada hubiera podido alcanzar, la confianza en Dios y en mis capacidades me dejan la recompensa esperada y unas bendiciones que me invaden de regocijo.
Algo que es de alegría para mí es que tengo la posibilidad de aplicar lo que dio lugar a las calificaciones sobresalientes: lo visto en el recién acabado semestre. Aplicarlo, como decía, desarrollando unos trabajos que me han solicitado, son varios, son muchos y me emociono de ver tantas puertas que se abren ante mí y aquella mano que me guía para entrar confiado y pleno en cada una de ellas.
Pero lo mejor es que por esta época se volvió tangible lo que durante el transcurso del año tantos anhelan y veían tan quimérico…Las vacaciones.
Hay compromisos, pero no hay niebla de preocupación. Hay felicidad y hay tiempo para vivirla. ¡Qué bueno!
¡A comer buñuelo, natilla y chicharrón pues llegó diciembre con su alegría y sus luces de colores!

hola
te felicito por todos esos logros y ojalá nunca bajes la guardia.
saludos
Hola.
Que bien por todo ese proceso en tu vida.
Adelante con tus proyectos.
Muchas felicitaciones por los esfuerzos y los logros.